Babega, La Chamba y el Molino
Existe un lugar escondido cerca a las riveras del Cáraba, es una comarca que parece salida de un cuadro de Vang Gogh: sigue el rumbo de la quebrada como queriendo ser transportada a lugares más lejanos, un tren de casas de ensueño, apacibles y tranquilas, en un rincón olvidado y mágico donde el recuerdo de personas de muchas épocas se confunden con hombres y mujeres trabajadores que conservan las tradiciones de sus ancestros. Sus calles son máquinas del tiempo que guardan en las noches claras el paso lento de las mulas y los arrieros que antaño iban para Pamplona, Bucaramanga o Málaga y encontraban en la casa de la planta un descanso a sus fatigosos pies y una fuente de aguas diáfanas que restauraba las fuerzas perdidas. Su clima abierto en la montaña invita a refrescar los pensamientos, tal como lo hizo Eduardo Cote Lamus evocando poéticamente parte de su historia, de sus lugares, de su sangre guerrera y tenaz. Escritores, políticos y poetas han pasado por...